Desde una vista en picado, una estrecha canoa de madera navega por un profundo cauce rodeado de enormes hojas de loto. En la canoa hay dos figuras vestidas de rojo y blanco. A ambos lados, grandes hojas de loto en tonos verde oscuro e índigo se extienden entrelazadas, con nervaduras claras y una superficie que brilla con un resplandor moteado. La popa arrastra un rastro de agua serpenteante, y bajo la superficie nadan numerosos peces rojos brillantes, extendiéndose como llamas sobre el agua oscura. La imagen presenta una textura densa de pintura al óleo, con pinceladas gruesas y con textura. El tono general es profundo y sombrío, generando una atmósfera tranquila y surrealista, además de una sensación de profundidad espacial mediante la composición en picado.