Una escena forestal en tonos fríos azul-púrpura, con Alicia sosteniendo un puñal de espaldas al público, y el gato de Cheshire sonriendo oculto entre las sombras de los árboles. La composición tiene profundidad y distancia, con un estilo de cuento de hadas oscuro, creando una atmósfera misteriosa e inquietante.
Una pequeña puerta en el tronco de un árbol gigante, rodeada de musgo y setas en la entrada, con una estética de agujero de Hobbit, caprichosa y de cuento de hadas.