La bandera de España presenta una mezcla en espiral de rojo y amarillo, con el número 26 en blanco incrustado en un trofeo de la Copa del Mundo dorado en el centro. La saturación de color es extremadamente alta, vibrante y apasionada como la capa de un torero. El fondo desenfocado dinámico transmite la emoción del evento. La composición es la más clásica entre los fondos de pantalla de temática deportiva, expresando claramente la identidad nacional y la fe en el fútbol, con el trofeo ubicado para evitar el área de visualización de la hora en la pantalla de bloqueo.