Un mural de estilo graffiti en blanco y negro que presenta un busto de ángel simétrico en el centro. Las enormes alas del ángel están extendidas, con las plumas representadas en líneas densamente dispuestas. Su cabeza está ligeramente inclinada y viste una túnica holgada. De manera surrealista, la mitad inferior de su cuerpo gotea hacia abajo como si fuera cera derretida o pintura, formando marcas verticales que se extienden hasta la parte inferior de la imagen. El fondo negro puro contrasta intensamente con el sujeto blanco, y las líneas poseen tanto la textura esculpida de las impresiones como la fluidez del graffiti callejero, creando una tensión visual solemne pero extraña.