Una fotografía macro extrema captura una superficie iridiscente similar a una burbuja de jabón con delgadas líneas negras que forman límites orgánicos similares a células entre secciones curvas. Los colores cambian fluidamente a través del espectro: púrpuras, rosas, amarillos, cian y azules vívidos se mezclan sin problemas entre sí creando un efecto holográfico. El fondo pasa de un suave gris en la parte superior a tonos durazno más cálidos cerca del centro. La composición abstracta enfatiza la delicada naturaleza fluida de la interferencia de luz en películas delgadas, con las líneas divisorias oscuras que crean un patrón casi biológico o geológico que recuerda a las vidrieras o a organismos microscópicos.