Un par de personajes están haciendo una inversión en un prado verde lleno de pequeñas flores amarillas, con el fondo de una enorme y empinada montaña rocosa cubierta de hierba. La escena está iluminada por una brillante luz natural, presentando un estilo de ilustración a mano con colores vívidos y pinceladas claras. El prado tiene capas ricas y el cielo es de un color beige claro con texturas sutiles, creando una atmósfera exterior libre y placentera.