Desde una perspectiva en ángulo bajo, un árbol escasamente foliado ocupa la parte inferior de la escena, con ramas oscuras que se extienden hacia los lados y algunas hojas amarillas marchitas colgando. Encima se encuentra un cielo azul claro y amplio, con grandes nubes blancas en forma de hilos y copos que fluyen como una ligera gasa. La luz del sol brillante resalta el contorno de las ramas, creando un tono general fresco y brillante que evoca una atmósfera natural etérea y tranquila.