Un gato completamente negro ocupa el centro de la imagen, su pelo está delineado con trazos suaves y esponjosos, y los bordes tienen una delicada sensación de terciopelo. Mira hacia la cámara con la cabeza en alto, las orejas erguidas, y sus ojos de un amarillo brillante brillan en contraste con su pelaje oscuro. La pata delantera derecha está levantada, mostrando claramente las almohadillas rosas. El fondo es de un ligero color beige, suave y simple, lo que hace que el sujeto se destaque aún más. El estilo general es cálido y curativo, con colores brillantes, presentando una cualidad tierna como de ilustración.