Esta imagen presenta un paisaje marino estilizado en un estilo artístico retro que recuerda a la xilografía o la serigrafía. La obra utiliza una paleta de colores verde azulado, con líneas onduladas dispuestas horizontalmente que se extienden desde el primer plano hasta el fondo, creando una sensación rítmica de la undulación del mar y una profundidad espacial. Se intercalan puntos blancos y algunos marrones, simulando salpicaduras de agua y playas de arena o variaciones de luz y sombra. Las texturas talladas y los bordes irregulares de los bloques de color confieren una fuerte cualidad táctil a la imagen, mientras que la composición general se mantiene simple y abstracta, con colores vibrantes llenos de un ambiente artístico decorativo.